16 nov 2009

LA CLONACIÓN DEL GENERALÍSIMO FRANCO DA UN GIRO INESPERADO (VII)

La falta de liderazgo de Mariano Rajoy impele al PP valenciano a tomar las riendas de la clonación del prócer.
Francisco Camps Ortíz capitanea desde hace unos días la formación de la Comisión para la Clonación del Caudillo con Presteza (CCCP) bajo la dirección científica de Alejandro Font de Mora, reputado forense, y el inestimable refuerzo de Esperanza Aguirre que ve en la clonación una ocasión de reivindicarse como lideresa y "mandar a tomar por culo a unos cuantos hijoputas" (sic).

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, también se ha mostrado proclive a apoyar esta comisión independiente y declaraba lo siguiente. “La noticia me pilló ajustándome la faja, pero en cuanto la tuve bien sujeta, llamé a Paquito y le mostré mi adhesión inquebrantable.”

Desde la calle Génova no lo tienen nada claro.

Mariano Rajoy Brey ha reunido por enésima vez a la cúpula del partido para que quede patente que la clonación del excelso general es cuestión nacional y para nada cantonalista. En ese sentido, Dolores de Cospedal ya ha advertido que, como en todas las anteriores ocasiones, el peso de los estatutos internos del partido caerá sobre los díscolos y recibirán su merecido.

La fundación Francisco Franco, mientras, mantiene conversaciones secretas con José María Aznar.

Al ser secretas nada se sabe de ellas pero parece, según fuentes de todo crédito, que por la intermediación del obispo auxiliar de la diócesis de Bilbao, se están acercando posturas entre la CCCP , la FFF y la FAES para dar un golpe de timón y esquinazo a Mariano Rajoy Brey y monopolizar la magna clonación.

Permaneceremos muy atentos a este rifi-rafe que promete ser apasionante.

14 nov 2009

Tener anís en casa


Parece que está un poquete trasnochado el tener anís en casa.

¿Quién se toma un latigazo de anís? ¿Quién lo sigue combinando con la coñá para hacer el nutritivo desayuno denominado solisombra?

Ahora la gente es cosmopolita; ya nadie hace la digestión con el poleo tocado con el españolísimo anís y es pena porque templos del anís como Rute, Chinchón o Badalona han visto desvanecer el lustre alcohólico que otrora les brindó una España un poco más casposa pero, desde luego, menos moña que sabía valorar las esencias etílicas fundamentales y exentas de artificio.

Volver al anís en casa, al Calisay o al muy estomacal Cantueso Oro nos devolverá a una sencillez que hemos perdido por mirar demasiado a Norteamérica.

10 nov 2009

Ojo con los cocineros

Cuando en las películas que nos reiteran por televisión aparece un cocinero, o alguno que se las da de tal, es muy corriente oírle frases como “¡fuera de mi cocina!” o “en mi cocina, de ninguna manera!” y eso aunque trabajen para otro.

Se conoce que cuando se hacen cocineros ya se creen Bocuse y hacen de su lugar de trabajo una parte de su ego. Imaginemos ésto:
"en mi negociado de cementerios, de ninguna manera!", "¡fuera de mi andamio!", en fin...

Éstos se piensan que están ofreciendo la licuación de la sangre de San Pantaleón y luego sacan de su cocina un entrecot con compaña de maíz de bote. ¡Menos gafas de diseño y a dar de comer bien!

Esta gente, no son de fiar. Te hacen un chivito y te lo venden como ciencia aeroespacial
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18 oct 2009

Dos ramas de un mismo árbol



Por un lado (imagen de la religiosa cinéfila) tenemos los manifestantes pro-vida con su lema "Cada vida cuenta" y por otro lado (imagen del ínclito militar) tenemos al general José Millán-Astray Terreros, fundador de la Legión Española, que hizo famosa la frase "¡ Viva la muerte !"
Es curioso porque en las dos imágenes aparecen dos ramas del mismo árbol de la carcunda española.

5 oct 2009

Deje de ser un mierda

Sin necesidad de seguir ningún curso por correspondencia podemos dejar de ser unos mierdas. Basta con tener un poquito de picardía y, eso sí, algún libro en casa o bien una biblioteca pública cercana.
Los autores literarios, bien es sabido, no tienen ni un pelo de tontos porque de lo contrario, no nos largarían los ladrillos que por lo común tenemos que considerar buena literatura y leer para que se nos tenga en aceptable estima. Pensemos en la basura con la que Dan Brown infestó el mundo y lo bien que le fue.

Esa gente son listos y además lo parecen; así pues, parezcámonos a ellos.

Todo libro lleva su sobrecubierta y en una solapa de ésta, va fotografiado el autor. La cara que pone no solo le retrata físicamente sino también intelectualmente porque nos muestra personas profundas, cultas y preclaras. Pues, hale, a parecernos a ellos.

Vamos a ver unas muestras de lo que tenemos que hacer para parecer intelectuales y dejar de ser unos mierdas.

En el caso de los varones, podemos incorporar posturas displicentes en nuestras manos o graciosas caídas de ojos como en el caso de Javier Marías mientras sostenemos con desdén un cigarrillo encendido, esto último es de lo más transgresor y nos situará en las vanguardias de la intelectualidad. Ir mal afeitado o dejarse barba como el sargento primero Pérez Reverte también mola mucho y no hablemos ya de ese modo sutil de esconder el dedo índice, como para ocultar un moquete, que le confiere al tío una prestancia desconocida.

Colocar la cabeza al estilo de los confesores mientras se muestra un peluco imponente, fruto de los pingües beneficios obtenidos con esa suerte de fraude que son los libros de Carlos Ruíz Zafón , también nos dará pátina y, por si esto es poco, podemos adoptar el corte de pelo años ochenta de Luís Antonio de Villena junto con las gafitas de pasta y esa poca pluma que destila y se nos tendrá por intelectuales acabados.

Pero veamos a las mujeres, que con solo peinarse malamente y poner cara de enfermas como es el caso de la cantamañanas Lucía Etxevarría o la ínclita Ana María Matute ya pueden quedar como intelectuales del copón.
En lo tocante a la vestimenta y los complementos, la sobriedad es un valor seguro como bien lo demuestra Alicia Giménez Bartlett con ese sencillo vestido, ese sencillo peinado y ese sencillo collar de perlas que enmarcan su impasible ademán. Pero en el lado contrario hallamos a Carmen Martín Gaite que nos sugiere que la ropa del rastro, bien elegida, junto con una buena gorra, convertirá a la fémina más necia en la intelectual que todos sueñan.

Con estos ocho ejemplos tenemos bastante para comprender que en los libros (en sus solapas) encontraremos los más variados modelos de intelectualidad y sin gastar ni un euro podemos pasar revista a muchísimas fotos que dejarán su poso en nosotros y nos elevarán a la categoría de intelectuales sin tener que leer ni un pijo.