7 may 2010

En blanco y negro

Paquito Jerez

José Jacinto Carballeira Boiro nació en Sanxenxo (Pontevedra) el año de Nuestro Señor de 1865 pero se crió en Rute (Córdoba) y por eso abrevió su nombre en Paquito Jerez y quedó convenientemente mimetizado.

No hubiera merecido la pena ocuparse de él de no ser por el hecho de que, con buena caligrafía, era aficionado al género epistolar: mandaba cartas generosamente sin esperar respuesta alguna y de ello, sin saberlo, llegó a hacer crónica.

A los diecinueve años se marchó a Francia a trabajar con poco hato pero con una vasta experiencia de la historia que escribía España de una manera abrupta.

Allí trabajó en muchas ocupaciones pero en 1889, a los veinticuatro años de edad, entró a trabajar en una empresa muy seria, la Compagnie Universelle du Canal Interocéanique de Panama, cosa que le obligó a trasladarse a esa región. Ese mismo año quebró la compañía y Paquito Jerez se quedó a la sopa boba en esa zona americana que pugnaba por segregarse de Colombia.

Como él mismo escribió a una sobrina de Sama de Langreo, "hasta que los americanos del norte no se empeñan en algo, ese algo no sale para delante".

Y así fue, porque hasta que los norteamericanos no vieron el negociazo que era terminar el Canal de Panamá, la cosa no prosperó. Y no les resultó sencillo porque tuvieron que inventar un país para quedarse con el mejor trozo.

En 1906 volvió a rugir la maquinaria y empezó a correr el oro. Paquito Jerez se había casado con una panameña reguapa que heredó una fabriquita de hielo de su padre. Con ella tuvo una hija y nada más porque el matrimonio se deshizo y Jerez entró como dinamitero en la construcción del canal.

El trabajo duro le inspiraba literariamente, así que en aquel período escribió y mandó unas ciento cinco cartas y postales.

Murió a los cuarenta y ocho años, justo un año antes de que se terminara el canal y reposa, junto con los otros cincuenta y pico mil obreros que se llevaron la malaria y la fiebre amarilla, junto al canal del istmo de Panamá.

Su legado epistolar ha sido recopilado por ilustres doctores de la universidad de Granada y pronto, con el patrocinio de los ayuntamientos de Sanxenxo y Rute, se publicará en dos tomos muy lujosos para el disfrute de los estudiosos de la historia de España y de América.

21 abr 2010

Momento de ternura 1


Estrellita completaba el grupo de primos formado por Manolín, Lorenzo, Cristina y Pepote que todos los veranos se bañaba en la piscina del notable jardín de su abuela Pura. Tardes de risas sin fin y concursos de bombas sobre todo cuando algún adulto circundaba el borde de las aguas; palmadas en la espalda, codazos de camaradería…

Estrellita tenía la suerte de no ser ni la mayor ni la pequeña sino la hermana de Lorenzo que era el que dirigía el cotarro. Otros hermanos eran Cristina y Manolín. Pepote era hijo único pero, como su nombre indica, se bastaba y se sobraba para hacerse un doble hueco entre el divertido conjunto de primos.

El grupo se disgregaba en septiembre y hasta navidad. Terminando los fríos, se preparaba lo que ellos llamaban el Albergue de la abuela Pura. Así pasaron años de luz, inocencia y alegría salpicados de las más celebradas trastadas de unos y de otros.

Durante el verano anterior a la muerte de la abuela Pura se vio en la mirada de Estrellita la comprensión conformada de no pertenecer totalmente al grupo. El cuerpo de Estrellita había cumplido quince años mientras que su alma seguía teniendo siete.

Quien captó la mirada ensimismada, cabal y fugaz de Estrellita tuvo un golpe de corazón que hubiera preferido evitarse.

18 mar 2010

La FAES estudia la posibilidad de clonar a José María Aznar (VIII)

Ante las dificultades que están apareciendo para conseguir la clonación del generalísimo Franco, las mentes más preclaras de FAES (Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales) están proyectando, si bien no lo reconocen públicamente, la posibilidad de clonar a José María Aznar.

“Resultaría física y legalmente factible”, dice una fuente anónima, “porque el acceso al ADN del interesado sería muy fácil”. Por otro lado, según nos ilustra Alejandro Font de Mora [insigne forense], al estar ya muy adelantadas las obras de la Ciudad de la Clonación del Caudillo en la dársena central del puerto de Valencia, se podría llevar a cabo en estas instalaciones de vanguardia.

La Ciudad de la Clonación del Caudillo es perfecta para estos fines

Y eso es así porque, a decir de Esteban González Pons, el edificio es el más moderno del mundo y contiene un pantalán bajo techo en el que se anclará el MSS Orange Market, un buque hospital que se está armando con el patrocinio de Hospitales NISA, para –si llega el caso- acometer la clonación de José María Aznar en aguas internacionales.

La Conferencia Episcopal Española ha decidido intervenir directamente en el proyecto y ha impetrado al pío Francisco Camps Ortiz que se prevea un segundo pantalán para albergar el MSS Mater et Magistra que será el buque que use esta institución para centralizar los estudios de fisiología evolutiva de los menores que actualmente se llevan a cabo por todo el mundo. “De este modo”, según el pimpante monseñor Juan Antonio Martínez Camino, “al realizarse tales estudios en aguas internacionales, los científicos eclesiásticos solo tendrán que rendir cuentas ante el Altísimo y podrán proseguir sus investigaciones sin interferencias externas”.

Clonar a Aznar plantea serios conflictos

La idea es clonarlo sucesivamente en diferentes épocas para que, a lo largo de los tiempos y con independencia de los gobiernos, siempre esté presente como faro, luz y guía del pensamiento único.

En este aspecto discrepa la Fundación Francisco Franco, puesto que, como nos ha indicado soto voce un destacado directivo, “faro y norte en España solamente puede haber uno y los sueños de ese ególatra desmedido [se refiere a José María Aznar] no pueden enturbiar nuestros más altos propósitos”.

Así las cosas, será preciso estar muy atentos al devenir de los acontecimiento porque parece que se ciernen nubes oscuras sobre ellos.