23 dic 2010

Meditaciones metafísicas








Por qué razón es más odioso el anterior cartelito:

a) ¿Por el uso del infame símbolo @ para practicar lenguaje no sexista?

b) ¿Por emplear la mierda de letra comic sans?

Reflexionen.

15 dic 2010

Mariano del Peso

Sobre Mariano del Peso se sabe muy poca cosa salvo que nació en Madrid en 1787 en una miserable familia numerosa que ni pan tenía para llevarse a la boca; de manera que este hombre debió de pasar su infancia y parte de su juventud dedicado al pillaje callejero para permitirse el hecho de vivir.

Pero eso no es más que una suposición porque sobre este hombre, del que no se sabe ni el segundo apellido, solo se tiene constancia documental de un día de su vida y ese día fue tremendo.

Salió por patas del chamizo en el que descansaba después de haber violado la noche anterior a una gitanilla. Le buscaban para matarlo.

Un atronador ruido cada vez más frenético le atrapó y seguramente pensó morir porque le llovían golpes desde todos los puntos cardinales. Apretujado contra un muro de piedra sintió una herida en un hombro que sangró a borbotones y entonces debió ser cuando se fracturó el codo.

No era posible que los gitanos le hubieran hecho eso sin terminar matándolo.

No habían sido los gitanos sino, como le explicaron después, un montón de moros a caballo poseídos por Satanás.

Le vendaron la herida pero a ratos volvía a manar y eso fue lo que le determinó a seguir con aquellas gentes a las que pareció encomendarse.

No comieron en todo el día y por la tarde, alguien trajo la noticia de que un grupo de valientes de Móstoles se dirigían armados hacia Madrid. Mariano del Peso oía, con progresiva deficiencia, como la indignación se apoderaba de esas gentes que parecían clamar venganza mientras se enfurecían cada vez más.

Había perdido el oído completamente cuando le entregaron un hocino oxidado seguramente para su defensa. Debió de preguntar lo que pasaba y en los labios de uno leyó que se iban hacia el cuartel de Monteleón.

De anochecida, con solo veintiún años de edad, cayó muerto sin llegar a saber a santo de qué.

26 nov 2010

Arrocerías


De toda la abominable terminología que se mueve entorno a los restaurantes y las cosas del comer, elegimos hoy un vocablo que se ha puesto de moda para designar un tipo de local de comidas.

Se trata de la voz “arrocería” que, con solo leerla, nos invoca a los bobos del bogavante que tan conocedores son de lo bueno.

Si quiere, paciente lector, tener la tranquilidad de eludir un timo, no entre jamás en un local que se anuncie como "arrocería". Allí, más que en cualquier otro falsario figoncete, le perjudicarán la cartera con cuentos de sabiduría culinaria. Los dueños de esos restaurantes se tienen por sacerdotes y sus locales son como los sagrarios del arroz.

En una pizzería no dan la brasa con teoremas, se callan porque saben que sirven bazofia; pero en las arrocerías hay que santiguarse. Es como si hubieran inventado el arroz seco y descubieto el caldoso. ¡Para vomitar!

22 oct 2010

Los experimentos del profesor Franz de Copenhague

Se presentaron ante un grupo de 60 personas dos grabaciones de la Suite de Jazz de Dimitri Shostakovich. Una de las grabaciones estaba recogida en un disco de vinilo de la Deutsche Grammophon mientras que la otra lo estaba en un disco compacto digital de la casa La Cabrita Alegre.
Las personas objeto de la prueba escucharon las grabaciones sin saber de donde provenían; ahora bien, la grabación en vinilo (en adelante A) freía hasta el hartazgo mientras que la grabación digital (en adelante B) permitía escuchar, en algún momento, hasta el tic tac del reloj del director de la orquesta.

Un grupo de control formado por doce personas ignorantes de todo, escuchó una selección de los mejores temas de banda de cornetas y tambores de Discos Belter.

Se pidió al grupo de prueba que eligiera entre la grabación A y la B atendiendo a la calidad de audición. De los 60 sujetos, 57 eligieron sin dudarlo, la grabación B mientras que tres sujetos se decantaron por la grabación A.
Se repitió el experimento usando diferentes piezas musicales de distintos géneros y el resultado fue idéntico dándose el caso de que los sujetos que eligieron la grabación A siempre fueron los mismos: un mequetrefe que era miembro de la SGAE, un pusilánime guitarrista de grupo pop emergente y un ministro.

El grupo de control enloqueció prácticamente a los cuarenta minutos de iniciada la audición y nada se pudo hacer por él.

Al trío de botarates les corrieron a gorrazos por todo el laboratorio del profesor Franz y acabaron de cabeza en una alberca.

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13 sept 2010

El secreto mejor guardado por las fuerzas de la carcunda española, el dializador de conciencias, por fin ha salido a la luz pública.

Un equipo de investigadores de la prestigiosa universidad de Stanford (California, EE.UU.), tras años de meticuloso estudio, han dado con el ingenio que consigue mantener las conciencias de los defraudadores, sonrientes portavoces, corruptos politiquillos, trincantes profesionales, bandoleros presupuestarios, constructores amorales, obispos, presidentes de diputaciones, consultores financieros, consejeros delegados, alcaldes, controladores aéreos, confederaciones empresariales y fascistas en general, en perfecto estado de pureza y libres de remordimientos y desazones.

"Lo teníamos ante nuestras narices y no supimos darnos cuenta", ha declarado la directora del proyecto Laura J. Claxton en una reciente entrevista del Breaking News de la BBC.

El sistema es sencillo porque consta de un mueble de diferentes formas y valores artísticos que está presente en todas la sucursales que la gran multinacional Vaticano Industries Inc. tiene en España; en el interior de este mueble se halla, por lo común, un TEDD (técnico especialista en doblez y disimulo) que recibe a cualquier alma atormentada y en menos de cinco minutos la despacha feliz, segura de sí misma y sin atisbo alguno de compunción.

De este modo, toda la nómina de culpables a los que nos hemos referido, aparecen tras su paso por el dializador de conciencias, como modelos de virtud y mártires de arteras persecuciones.

6 sept 2010

Dormitar

Forma parte de la naturaleza humana el gustito por parar el despertador y arrancarle unos minutitos de sueñecete.

Debe ser así porque todos los relojes despertadores modernos incorporan una función denominada snooze que en español significa dormitar o adormecerse. Y si la industria del tiempo atrapado se ha gastado los cuartos será por algo.

El uso del snooze, la autorización para adormecerse, es también una concesión a la perecilla. Una perecilla que la industria relojera ha tasado en un máximo de nueve minutos.

Nueve minutos en las ciudades donde el metro es una mierda, pueden ser una eternidad y tener repercusiones formidables pero, en urbes civilizadas, no pasan de ser un pecadillo venial, una condescendencia que el sistema productivo capitalista tiene con los currantes que creen que transgreden la norma y resulta que la norma no permite más que nueve minutos de embeleco.