28 ago 2013
24 jul 2013
Dos Pérez
El apellido es muy común pero resulta interesante porque une a dos personajes cuyas biografías guardan ciertos paralelismos en términos generales, aunque esas líneas paralelas están situadas a alturas muy distintas y no solo porque uno arranca su obra en el siglo XIX y el otro en el XX.
Los dos, periodistas, escritores y académicos de la lengua. Y
los dos, con un tema común en una de sus obras.
Venga, al turrón, uno es Benito Pérez Galdós y el otro ArturoPérez-Reverte Gutiérrez. Solamente con este dato ya nos podemos imaginar por dónde
va la cosa pero, como existe Wikipedia, las comparaciones son muy fáciles de
establecer.
Como periodistas, los dos fueron corresponsales cada uno a su
manera porque el fundador y redactor jefe durante años de la revista Defensa (Arturo
Pérez-Reverte), tiró por derroteros marciales.
Como escritores, también el paralelismo entraña peros. La
producción literaria de Galdós, desde su primera novela, comparte los
anaqueles de los más grandes escritores en lengua española quizá por su prosa
sencilla y eficaz que siempre tiene en cuenta al lector [“…no quiero cansar al lector con pormenores que sólo se refieren a mis
particulares impresiones…” (Trafalgar)] El otro siempre pretende apabullar incrustando ingentes conocimientos en el texto; cansa.
En su condición de académicos,
como en esa institución deben incluso merendar, solo se puede decir que Galdós
ingresó a los cincuenta y cuatro años y Gutiérrez a los cincuenta y dos.
Por último,
les une haber escrito sobre Trafalgar. Cuando a Gutiérrez le propusieron tener
escrita una novela que sirviese a la conmemoración del ducentésimo aniversario
de la batalla de Trafalgar (1805-2005), habría de haberse negado; bastaba con reeditar
la de Galdós, pero como seguramente echó cuentas de ganancias y, por lo bajini,
le prometieron la
Gran Cruz al Mérito Naval, pudo la soberbia y nos
endilgó otro curso CCC.
En fin, paciente lector, saque usted sus conclusiones
1 jul 2013
26 jun 2013
7 jun 2013
Llega una nueva glaciación
El anormal comportamiento del tiempo atmosférico parece corroborar la teoría del galopante cambio climático.
La comunidad científica, con las comprensibles discrepancias debidas a su misantrópica naturaleza, está de acuerdo con tal afirmación pero se pregunta hacia dónde vamos.
El reconocidísimo científico Charles K. Johnson, en una de sus más recientes intervenciones en la Valencian International University, ante un público entusiasta entre el que destacó la presencia del Excelentísimo y Reverendísimo Señor Don Carlos Osoro Sierra (arzobispo de Valencia), dejó meridianamente claro que el tiempo atmosférico nos lleva inexorablemente hacia una nueva glaciación como la ocurrida en el período Criogénico y que él llamó Snowfrisby Earth.
El presidente de la Flat Earth Society, vaticinó también que el disco que forma la Tierra quedará cubierto de hielo y nieve por causa del ensanchamiento del área central y del límite externo. Esto, además, sucederá durante un período de tiempo más corto de lo que podemos imaginar. Hasta ese infausto momento, en el que la vida tal como la conocemos estará en peligro, Johnson asegura que las estaciones meteorológicas se diluirán en medio de un marasmo de enloquecidos fenómenos como los huracanes, tornados e inundaciones.
La comunidad científica, con las comprensibles discrepancias debidas a su misantrópica naturaleza, está de acuerdo con tal afirmación pero se pregunta hacia dónde vamos.
El reconocidísimo científico Charles K. Johnson, en una de sus más recientes intervenciones en la Valencian International University, ante un público entusiasta entre el que destacó la presencia del Excelentísimo y Reverendísimo Señor Don Carlos Osoro Sierra (arzobispo de Valencia), dejó meridianamente claro que el tiempo atmosférico nos lleva inexorablemente hacia una nueva glaciación como la ocurrida en el período Criogénico y que él llamó Snowfrisby Earth.
El presidente de la Flat Earth Society, vaticinó también que el disco que forma la Tierra quedará cubierto de hielo y nieve por causa del ensanchamiento del área central y del límite externo. Esto, además, sucederá durante un período de tiempo más corto de lo que podemos imaginar. Hasta ese infausto momento, en el que la vida tal como la conocemos estará en peligro, Johnson asegura que las estaciones meteorológicas se diluirán en medio de un marasmo de enloquecidos fenómenos como los huracanes, tornados e inundaciones.
5 jun 2013
Melómanos a la fuerza
Antes del período involutivo que sobrevino durante la segunda década del siglo XXI y al que precedió un breve reinado de lo que parecía ser la democracia, en España hubo una terrible dictadura de la que no salió nada bueno. Dicen algunos bobos que lo único que se sacó de aquello fueron los pantanos. ¡Si supieran esos cantamañanas cuándo se proyectaron...!Por semana santa, aquella infame y beata dictadura, nos obsequiaba con el cierre de todo tipo de locales de ocio y con la emisión radiofónica de música clásica a cascoporro.
Nuestros necios gobernantes, debieron pensar que para un mayor recogimiento cristiano, esa música sería lo mejor. La cagaron porque a la peña le picó el gusanillo y descubrió un mundo musical refinadísimo que le hizo, encima, más culta.
21 may 2013
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